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La Coctelera

"yo y mi primito le pegamos un tiro en la nuca"

Revisando apuntes, hojas sucias y reportajes guardados (acostumbro a hacerlo), me ha aparecido uno que en su tiempo, me llamó muchísimo la atención. Fue publicado por El Semanal el 12 de enero de 2003 y cuenta la experiencia de una periodista con un niño sicario de 14 añitos. Una realidad cruda y dura reflejo de que el mundo está "patrasarriba".

Por Eliza Griswold:

El encuentro con Chiquitín se produjo una tarde en Medellín, Colombia. Cruzó la calle muy ufano, se puso de puntillas y me dio un beso en la mejilla. Acto seguido me obsequió dos chicles.

Chiquitín ha perpetrado la mayoría de sus golpes con su mejor amigo, El Ratón. Son íntimos desde que tienen memoria. "Nos llamamos primos porque nos pasamos todo el día juntos", dice Chiquitín". Ninguno de los dos ha ido nunca al colegio. Ahora son colegas. Matan juntos.

Un "encargo" de 300 dólares

Chiquitín y El Ratón me explican que, en los extrarradios del norte de Medellín, subieron a un taxi. Los chicos conocían al conductor; solían contratarlo para sus fechorías. Siguiendo las instrucciones de sus jefes, dieron al taxista la dirección de un banco situado en el centro de la ciudad, donde debían encontrar su objetivo: un hombre de negocios señalado por el hombre que pagaba por el golpe. "Lo habíamos planeado todo. Lo seguimos; en ningún momento lo perdimos de vista".

Cuando trabaja, Chiquitín no saca las manos de los bolsillos, porque le tiemblan. No puede estarse quieto no porque sufra de los nervios, sino por una raya de cocaína y por cuatro miligramos de clonazepam, un medicamento contra la ansiedad. Guarda un arma cargada en el bolsillo delantero de sus pantalones.

El hombre de negocios salió del banco con un maletín en la mano derecha. Primero, recuerda Chiquitín, le siguieron media manzana y luego se le echaron en cima. "Se puso como loco, gritaba "no, no, no". Entonces yo y mi primito llo agarramos y le pegamos un tiro en la nuca".

En muchos de los barrios de Medellín matan por contrato. Ahora contratan a los sicarios no sólo para matar por asuntos de droga. Se paga una media de 250 dólares por cualquier golpe, que puede ir desde pugnas familiares hasta venganzas.

Chiquitín me contó que tenía unos 12 años la primera vez que mató. Él y un muchacho de 17 años de su banda mataron a un drogadicto que se dedicaba arobar en el vecindarios. "No matas sólo por divertirte. Si robas en el barrio, los otros chicos te conocen y entonces te matan. Yo voy a morir igual. Nunca sabes cuándo vas a morir". El día que mató al drogadicto acompañó a su colega de 17 años hasta la casa donde estaba robando una olla a presión. (Un artículo de lujo en una ciudad tan pobre como Madellín. El drogadicto no estaba armado, pero el muchacho de 17 años se asustó, así que Chiquitín apretó el gatillo.

- ¿Cómo fuiste capaz de hacer algo que otro mayor que tú no pudo?

- Porque tengo más huevos.

-¿Cómo te sientes después?

- Asustado.

- ¿Antes o después?

- Antes y después.

La cara amarga de la ley

El Código Penal supuestamente sirve para su explitación. "Un juez puede dictaminar que un niño quede internado en uno de estos centros, pero si no hay sitio o aparece otro más peligroso, dejan en libertad al niño, con independencia de lo que haya hecho". Ante la dejación del Estado, los niños son abandonados a su suerte, para que maten o los maten. Para el capitán Luis Francisco Mariño, oficial de homicidios de Melledín, losniños asesinos son más peligrosos que los adultos. "Son menos predecibles y saben que no se les puede tocar". Los niños se rien literalmente en su cara. "Hay casos de críos de 12 y 13 años de los que sabemos que han matado entre diez y 15 personas, pero quedan impunes".

La primera vez

Las primeras veces que un chico es contratado para matar, el jefe le presta su arma. Cuando el chico demuestra que es fiable, el jefe le obliga a comprarse su propia arma. Por eso Chiquitín tiene su 38. Es una pistola relativamente pesada para un niño. "Es bonita y grande", dice Chiquitín. "La agarro con las dos manos y aprieto el gatillo con los índices". Sus jefes de banda se lo pasan en grande con él; es en parte unamascota, en parte una leyenda urbana.

La familia

Desde la puerta der la cocina que da al patio, el olor a alubias con pata de cerdo se mezcla con el de la marihuana. Es la hora de la comida. Chiquitín ha pedido prestado un teléfono móvil para llamar a su madre. Al otro lado de la línea ésta le dice: "Haz caso al jefe". No importa que se oponga a que se hijo ande con sus jefes de banda: ella sabe que su seguridad depende fundamentalmente de la voluntad de ellos.

La madre de Chiquitín sabe cómo se gana la vida su hijo. "Lo que hace es malo", dice resignada. "Al principio me daba azotes en el culo, pero ahora sabe que no voy a cambiar", responde el niño. Una vez, asegura, su madre encontró su pistola. "Me preguntó: ¿oye, de quién es esto? y yo le dije: Es mía. La necesito para defenderme". Guardó su arma en un armario. "Ya sabes que no puedes jugar con eso", recuerda que dijo su madre.

Estos días, su madre lo regaña porque vuelve a casa drogado y corracho. "Toma drega y nos trata mal a mí y a los niños", dice. Chiquitín sabe que su madre se pasa todo el día llorando por él. Pero no piensa seguir su consejo. "Nunca, nunca,nunca. No voy a hacer lo que ella me dice".

Y sin embargo, Chiquitín afirma que la respeta más que a nadie en el mundo. "Tengo que hacerlo porque es mi madre", dice.

Más tarde, Chiquitín me explica: "Si estuviese a punto der morir, le pediría perdón a Dios. Pero hoy en día, ¿qué bien hace Dios por nosotros?".

Y el oscar para la mejor película es para....

¿Qué película creéis que es merecedora de la más valorada estatuilla de todas?

"No es país para viejos"

El siniestro Bardem ejerciendo de matarife tenaz en la América polvorienta y profunda

Con ocho candidaturas, Hollywood abre sus brazos para felicitar efusivamente a los hermanos Coen. O estrangularlos, emulando a este violento relato en la polvorienta, profunda y fronteriza América, paisaje atosigante en el que Anton Chigurh-Javier Bardem ejerce su tenaz empleo de asesino a sueldo; o donde reflexiona un crepuscular sheriff Bell, encarnado por el siempre convincente Tommy Lee Jones.

"Pozos de ambición"

Petróleo que pringa alma, épica y tres horas para que se exhiba Daniel Day-Lewis

También con ocho nominaciones, el drama épico de Paul Thomas Anderson se lo come Daniel Day-Lewis, tan obsesivo como genial actor que inunda la historia con su presencia. Odisea del antihéroe cargada de violencia, el filme extrae, además de petróleo, un completo retrato de personajes, que conduce sus reflexiones por los canales del fanatismo religioso, la destrucción de la familia y la disolución del sentimiento de culpa.

"Juno"

Refrescante historia de un embarazo no deseado contada con buen humor

Tiene cuatro candidaturas, las más importantes: película, director, actriz y guión. Suficiente para esta comedia de bajo presupuesto, en la senda de Pequeña Miss Sunshine, y también un éxito de taquilla. Bien escrito y mejor interpretado por Ellen Page, relata con simpatía la odisea de una joven para encontrar unos padres adecuados para su futuro hijo, el cual no desea tener, pero tampoco abortará (¡la moral!).

"Michael Clayton"

Otra cruzada del caballero andante George Clooney contra el poder y la injusticia

Tras emplearse a fondo en Syriana (Oscar al mejor actor secundario), y Buenas noches y buena suerte (2006), el simpar Clooney pone su mejor empeño, financiación y hasta director, el nominado Tony Gilroy, en otro filme comprometido. Ejerce de abogado que saca las castañas del fuego a una empresa sin escrúpulos, hasta que debe elegir entre integridad ética o la pasta. De narración clásica, sólida y siete candidaturas.

"Expiación"

La fatal consecuencia de una mentirijilla infantil contada con elegancia británica

Una mentirijilla infantil puede quedarse en travesura o aventurar un drama victoriano, con amoríos, desamores y cañones de guerra desgarrando. Es el caso de Expiación , la segunda película de Joe Wright. Aunque en inglés, el filme es extranjero para la Academia y, además, es el único cuyo director no ha sido nominado. Demasiada carga negativa para ganar el goloso galardón, aunque merece la pena verla.

El Follonero: "Los políticos no tienen la obligación de ser graciosos"


Jordi Evolé, El Follonero (y codirector) de "Buenafuente" irrumpe mañana en el proceso electoral con un programa en el que se revisará de una forma irónica la campaña de las elecciones generales del próximo día 9. - "Zapatero y Rajoy son muy agradables en las distancias cortas y no llegas a entender cómo estos cuatro años se ha tensado tanto la cuerda"

Se le conoce como El Follonero, un alborotador del público del programa de Buenafuente, pero Jordi Evolé (Cornellá, 1974) es el autor de muchos de los chistes del cómico catalán. Con aspecto de macarra, nadie diría que es uno de los periodistas que sigue la campaña electoral de los partidos. Licenciado en Comunicación Audiovisual, El follonero se ha aventurado a retar a los dos candidatos poniendo en juego su propio voto.

La era de la sospecha

La guerra del Golfo, la “revolución” rumana, el atentado de los Juegos Olímpicos de Atlanta, la muerte de Lady Di o el atentado de las torres gemelas de Nueva York, son unos de los ejemplos que han llevado al nacimiento de una nueva época, la “era de la sospecha”. Se ha comenzado a cuestionar el grado de fiabilidad de los medios de comunicación y el gran poder de éstos para manipular y lanzar al público información “maquillada” y en muchos casos, inventada. Este intento de mostrar información con gran verosimilitud es resultado del deseo de consolidación de ciertas cadenas televisivas, o bien como ocurre en muchas ocasiones, del de los diferentes gobiernos, que tienen como único objetivo luchar por sus intereses políticos. Esto ha traído consigo incredulidad, escepticismo y desconfianza por parte de la sociedad hacia los diferentes soportes comunicativos, especialmente hacia la televisión.

Tanto el poder gubernamental como la misma televisión se percataron del poder que la información posee y no tardaron en hacer uso de ella conforme a sus intereses. Su constante afán de ofrecer al espectador la “verdad” de todo lo acontecido y la gran facilidad que el espectador posee de hacerse con cada idea que ellos proporcionan, ha hecho que el muro o la “cortina de humo” que existe entre la verdadera verdad y la “verdad” que ellos ofrecen sea cada vez mayor.

Esta desconfianza que desprenden los diferentes medios de comunicación se ha ampliado debido a Internet, lugar donde circulan todo tipo de datos y cualquiera puede acceder a ellos.

Todo esto nos debe llevar a plantearnos cuál es la verdadera veracidad de toda esa información por la que estamos rodeados. Tiene que salir a relucir el sentido crítico de cada persona y abrir bien los ojos ante la gran cantidad de información que se vende. Nos deberíamos preguntar el porqué del poder de los medios de comunicación.

Carrera hacia el 9-M

Después de meses de precampaña electoral, ha llegado el momento: 22 de febrero. ¿Una buena fecha?, ¿hizo bien Zapatero en respetar los cuatro años de legislatura y no adelantarla al tercer trimestre del año pasado como muchos le aconsejaban?

Pronto se verán los resultados, pero parece que las cosas no pintan bien para el Presidente. La economía, aunque mantenga un crecimiento cerca del 3%, camina hacia la baja y Rajoy acorta distancias.
Las encuestas apuntan hacia un empate técnico, pero... ¿Cómo influirán los próximos debates del 25 de febrero y 3 de marzo? 15 años después de la única experiencia similar que se ha producido en España, Zapatero y Rajoy preparan ya los cara a cara recopilando documentos y examinando enfrentamientos similares y sus asesores estudian los detalles más favorables a sus condiciones personales.

Vivimos en la cultura de la imagen, y es la lucha por la imagen la objetivo indiscutible que los dos líderes del PSOE y PP han demostrado durante los últimos meses. Como no, será la televisión y la sensación de credibilidad y verosimilitud (quizá lejos de la verdad) que ésta transmita quien logre influenciar en la decisión de los ciudadanos. Que como viene siendo habitual, quedan hechizados ante el gran poder audiovisual. Serán muy probablemente estos encuentros los que determinen hacia qué lado se inclinará la balanza el próximo 9 de marzo.